lunes, 25 de julio de 2011

Somos de colores

Verdes arbustos y cálidas brisas que arrullan mi calma,
largos bostezos y dulces cortejos me llenan el alma,
justo como si esta noche no importara.

Música de fondo que embiste mi oído para susurrarme que no te he perdido,
construcciones planas y otras abstractas,
el viento azulado que se siente tocado,
caricias sin dueño que sueño para irme perdiendo,
como diciendo "Puedes hacerlo".

Colores en blanco enfrentando el abismo que se rehúsa a no tener tacto,
grises y negros gritando que la coherencia no existe,
mojados mis labios sumergen suspiros provenientes de tu latido
y tranquilas mis manos bailan sobre el teclado.

Adjetivos volando alrededor de mi espacio asignado,
evitando ser alcanzados emprenden un vuelo implorándome que me haga a un lado.
Pero la noche es mi cómplice, no los veo pero los encuentro;
los encarcelo, exprimo su decir y después los dejo ir.

Húmedos mis ojos quieren hundirse en el mar de aquella vida misteriosa que aun no conozco,
me pongo valiente y escalo a la cima para ver todo de frente.
Observo todo y me detengo ante ello. Me gusta el misterio.
Este es mi desorden y le ruego a otra fuerza que no te deje verlo.

De un rojo suavizado surgen los velos del entierro de un sentimiento.
Ágiles momentos nacen de un encuentro que no ha tenido tiempo
y se vuelve contento el deseo incierto de volver a conocernos.
Un sentir no tiene gracia si tú no estás aquí para poder verlo.

Naranjas vivos que inundan los caprichos y convierten el hastío en un lugar bonito.
Emociones nuevas que abren mis piernas y las reducen a un buen vino,
sensaciones que endurecen tus bellísimos labios finos rompen el destino.
Hoy yo te siento conmigo pero no sé por qué no eres mío. Se le pagan las deudas al olvido.

Cafés son las letras y amarillas las heridas hechas.
Pequeños son tus ojos pero es grandioso lo que encierran.
Los irresistibles matices de tu nombre me persiguen,
y son tibios tus labios rosas que no me dejan libre.
Adorable el sentimiento de implorar tu anhelo.

Complejas son las luces y las sombras que se elevan para caer sobre mis piernas,
tersan son las manos que me rodean y celosa mi mirada pide encontrar tu entrada.
Sin motivo mi cariño se incorpora en la cascada de tu vida que no es mía,
que no me corresponde a causa de corazones fríos que no te han sabido amar.

Dispersos mis deseos se fugan hacia el cielo invitándote a ser su dueño,
Mis labios abandonados se refugian en el sueño en que tu aliento está con ellos.
Y luego sin peso ni arrepentimiento me despierto y huyo del recuerdo de ese sueño.
Sin fuerza mis palabras te escriben mil cartas archivadas en mi mente, cartas selladas con veneno.

Ambiciono tu alegría y me lleno de energía al soñar que te invento o te re invento.
Arde en mí una llama que ha crecido día con día y que ya es tuya hoy en día.
Por más que intento no se aplaca la genuina sensación de ver tu color haciendo fila junto al mío.
Y te quiero. Pero esta noche tenerte a mi lado ha sido un invento.

Para el que por no tener alma se ha apoderado de mi calma.
-Salma Rivera

2 comentarios:

  1. wahooo.. !! muii lindooo..:D
    "coloreame el matiz del arcoiiris sin abandonar las manos qe llevan el pincel"..
    ..escribes muii bonix, sigue asii.. jijij :D:D

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  2. QUE RAPIDO TE VENDISTE AL SISTEMA ... Y DONDE ESTAN LA CHICA DEL YOUTUBE :(

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