Seguí tu mirada recorriendo miradas
y tus pasos vacilando un camino.
Conocí tu olor al instante mismo
en que tus labios suspiraron amor.
Vi tu sonrisa al atardecer,
un miércoles perfecto sin querer ceder.
Sentí tus manos caminar en mi piel,
sentí tus manos..
Desperté pensando en soñar contigo,
y suspiré soñando que estabas conmigo.
Reaccioné en un campo donde no existimos,
no juntos, no siendo uno mismo.
El aire regalaba caricias,
tus ojos gritaban pasión,
mis manos; por favor.
Y el viento desde aquí te grita,
ese suspiro que llamamos amor
tenerte es perfecto, y
no tenerte, no.
-Salma Rivera
No hay comentarios:
Publicar un comentario