Tus labios fueron rojos antes de ser como hoy se ven,
tus ojos eran de amor antes de olvidar el perdón,
tus manos firmes protegían el mundo alrededor,
tus labios dulces, rojos, sin carne ahora.
Así que arriba mujer!
Vuelve esos ojos a la ventana,
corre y demuestra que el mundo no pudo contigo,
pero sal, por favor.
Hazlo mujer, que te extraño!
Ya no vendas tus abrazos.
Toma mi mano que yo te ayudo, yo te amo.
(Para mi madre)
-Salma Rivera
No hay comentarios:
Publicar un comentario