Siempre creí que la perfección no existía. Odiaba cada uso que le daban a esa palabra. Hoy casi por magia y debido a la irónica situación en la que me encontraba, cayó a mi mente el pensamiento de la perfección respecto a mi mundo. Platicando con alguien recordé un escenario del universo que he visto, me llevó al momento y me puso enfrente de nuevo. Pensé, damn! Eso es perfección, esa paz, tan acorde al mundo, cada ser girando como un engrane. Cada centímetro que mis ojos alcanzaban a ver. Tantos colores, sonidos, el silencio, todo actuando en la misma obra. Entonces vino a mi mente la sensación que mi cuerpo experimentó en ese preciso momento. Esos segundos de placer obtenidos sin pedirlo. Sin saberlo. Y volví a pensar, damn! Eso es perfección. Lo que experimentas casi tan fugaz como eternamente. Ese sentir en donde tu mente explota en mil pedazos cuando tu cerebro sigue intacto. Conoces lo perfecto cuando alguien o algo te ofrece ese sentir. Lo recordarás el tiempo que quieras sin necesidad de volver a vivirlo. No lo arruinemos con clichés, no busquen la perfección, porque lo más perfecto de ésta, es el secreto que lleva con ella.
-Salma Rivera
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