martes, 3 de enero de 2012

Navidá

Uno de joven piensa, se imagina, que el amor es cosa de adultos y que lo que nos encontremos en el camino no será mas que un juego entretenido que nos prepara para el futuro, luego uno piensa que el amor es cosa de jóvenes que los adultos ya entienden sólo de vez en cuando, y finalmente de joven, uno termina pensando que el amor no es ni de adultos ni de jóvenes porque no existe. Y cuando se llega a ese punto, cansados los jóvenes creemos que se puede sobrevivir sin el amor, y se puede, pero sobrevivir jamás equivale a vivir. Y el amor nos hace vivir; bien, mal, felices, enojados, apasionados o deprimidos, pero vivimos.

Uno ve las parejitas en la calle creyendo que el amor está ahí afuera para todos ellos, pero entonces amas, y crees que lo que tú sientes es tan único que nadie ahí afuera puede comprender cómo te sientes, que nadie ahí afuera ha sentido nunca lo que sientes, y piensas que el amor sólo existe para ti. Y cuando se te ocurre pensar que nadie más ahí afuera va a tener lo que tú tienes y te sientes TAN especial, más que todo el mundo; sabes que estás con la persona correcta.

Encontrarte perdido en el mundo, y encontrar juntos nuestro camino ha sido una bendición que nadie comprenderá ni sentirá como nosotros, y puede que nos digan locos, y qué bueno, pues sólo los locos pueden sentir todo lo que otros no sienten. Y sólo tú y yo en los millones de personas que existen sabemos qué se siente amar como amamos, y pelear como nosotros peleamos, y caminar de la mano y acariciarnos. Sólo tú y yo sabemos lo que sabemos, y no hay manera de compartírselo al mundo. Pero nada de eso importa, porque yo te entiendo, y tú me entiendes, y no necesitamos que alguien más entienda esto.

Salma Rivera

Para Ricardo Torres.

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